viernes, 26 de agosto de 2011

Última calada

Tengo escasas horas para dormir y bastante sueño pero me niego. No fumo pero no paro de publicar dibujos con cigarrillos. Creo que es por la ansiedad de fumarme mis tormentos. De convertir en humo asqueroso mi manía de pensar todo tanto. De convertir en ceniza cada culpabilidad, cada torpeza. Esa obsesión mía de ordenar cada resquicio de mi ser. Putos lazos. Todo funciona mejor cuando no te quieren, así no tienes nada que agradecer, que devolver, que mantener, que romper.
Mañana me arrepentiré de todo este tiempo aquí despierta pero ahora no quiero dormir, sólo quiero escribir, necesito escribir. Tengo la esperanza de que todo se vuelva grisáceo, como aquellos tiempos de jardín y moras. De que poco a poco todo se desvanezca y de que el dolor, el remordimiento y la nostalgia... se pierdan. De que no me persiga, de que no te recuerde, de que todo me baste, de que todo me sobre. Así todo será más fácil. Última calada y a la cama. Las madrugadas no son buenas para los ultimátums.
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Dibujo realizado por Alfonso Casas.

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