lunes, 22 de agosto de 2011

Noches de tormenta

Ya no llueve y sigue haciendo calor. La semena acaba de empezar y ya me pesa. Hay poco que hacer y mucho tiempo para pensar. Me ahogo. El destino me tortura con tus canciones y recuerdo todo más de lo que quisiera. Me hace daño, pero ya no se si me dueles más tú... o yo.
Siempre me quedaré con un montón de interrogantes. Bien, mal, bastante, suficiente. Quién sabe. Esto de no saber nada no me está resultando muy sencillo.
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He aguntado la respiración bajo el agua hasta sentir pinchazos en los pulmones. La sensación después, de salir y coger aire me recicla por dentro. El cerebro se relaja y todo pierde intensidad. Vuelve a llover. El sonido de las gotas me encanta, me adormece. Mañana el suelo estará mojado y yo me despertaré sin ganas y sin sábana. La vida es más que pasado. No sirven de nada las cavilaciones.

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