"Lo esencial es invisible a los ojos"
El Principito
Una imagen de Amores Minúsculos
La elección es sólo el principio. Una decisión no es simplemente elegir un camino. Una decisión es empezar y terminar, es zambullirse, es entregarse, es valentía y coraje. Una decisión es querer cambiar algo, luchar por algo. Un decisión implica ganar y perder, dejar y coger, irse y quedarse. Una decisión siempre tiene dos caras pero nunca puedes observar las dos. Las decisiones implican cambio y determinación. Las decisiones nos hacen humanos y son nuestras elecciones las que forman nuestra vida. Por eso lo ideal, es dejar que decida nuestro instinto. La razón ya se encargará después de adaptarse por el camino escogido.
Así está bien. Es lo correcto. Sería muy triste perderlo todo. No es lo mismo, tampoco lo espero. Tampoco lo quiero. Damos pequeños tirones pero soltamos enseguida porque ya nos conocemos el juego. Pero seguimos, tú buscando y yo esperando que encuentres. Quizá podamos conseguirlo. Siempre es cuestión de tiempo y esfuerzo, de templanza. No hay nada imposible cuando los corazones se conocen tanto. Parece que hemos decidido sin consenso que no merece la pena tanto dramatismo. Que el olvido forzoso lo único que consigue son cicatrices que no cierran nunca del todo. Poco a poco...
A veces las novedades nos ciegan y perdemos el horizonte. Descuidamos lo importante mientras nos engañamos con carcajadas efímeras y elogios voladores. Es muy fácil despistarse cuando damos todo por sentado, cuando la rutina se acomoda instalándose automáticamente.