Podemos hablar, podemos pensar, podemos decidir, podemos responder, podemos soñar, podemos besar, podemos esperar, podemos reirnos, podemos enfadarnos, podemos disfrutar, podemos amar, podemos preguntar, podemos abrazar, podemos cambiar, podemos superarnos, podemos intentarlo, podemos luchar, podemos olvidar, podemos elegir, podemos querer, podemos vivir...
otra cosa ya es que lo hagamos.



Chihiro y Kohaku en la preciosa película El viaje de Chihiro



Lo intenta y espera, o más bien desea, pero sabe que el viento no es alisio y se rinde. Mientras ella se queda con su elección segura, racional y satisfecha pero con esa pena del que pierde algo que pudo pero que en realidad nunca tuvo. Esa falsa nostalgia que llaman.
