"Lleva tres meses tomando unas pastillas que la dejan totalmente obtusa, y luego esa obtusidad se define a sí misma como buena salud mental. Igual que si la ceguera se definiese a sí misma como facultad de ver. *Ahora que estoy ciego, veo muy bien que no hay nada que ver.*"
[...]
"- Estoy diciendo que hay un fallo estructural en la cultura entera - dijo Chip -. Estoy diciendo que la burocracia se ha arrogado el derecho de adjudicar el calificativo de "patológicos" a ciertos estados mentales. La falta de ganas de gastar dinero se convierte en síntoma de una enfermedad que requiere una medicación carísima. Medicación que, luego, destruye la líbido o, en otras palabras, elimina el apetito del único placer gratuito que hay en este mundo, lo que significa que el afectado tiene que invertir aún más dinero en placeres compensatorios. La definición de salud mental es estar capacitado para tomar parte en el hecho de comprar. Y lo que estoy diciendo es que yo, personalmente, en este mismísimo momento, estoy perdiendo la batalla contra una modernidad comercializada, medicalizada y totalitaria."
Las correcciones de J. Franzen
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