No hay globos,
ni velas que soplar,
ni regalos,
ni canciones.
No hay besos,
ni tirones.
No hay abrazos.
No hay felicidades,
no hay sonrisas.
Lamentablemente,
hace años que los 14 de noviembre ya no son tus cumpleaños.
Pero te recuerdo siempre.
Y agradeceré eternamente el día de hoy, porque hace 25 años que naciste.

No hay comentarios:
Publicar un comentario