viernes, 14 de mayo de 2010

La vida y su capacidad de levantarnos

Una semana difícil. Un alrededor roto, todo triste. Una ola de malas energías me envuelve, incluso alguna es mía. Personas agotadas, sin ganas, sin sonrisa. Lucho por no caerme pero al final te das cuenta de que tú también llevas un rato arrastrándote. Una semana fría y gris. Un jueves especialmente oscuro y taciturno. Última hora del día, antes de cenar, va la vida y me recompensa por no rendirme. Por aguantar los chaparrones y las malas caras, por dar ánimos incluso cuando no me quedan ni para mí misma y tengo que inventarles. Una recompensa fantástica, un premio por hacer una de las cosas que más me gustan, una valoración positiva sólo para mí, un regalo, una alegría. Una pincelada de color en una semana oscura. Un empujón para continuar, unos bracitos para levantarme... y seguir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario