Mi corazón late a un ritmo constante, incluso firme. Hace mucho que aprendió a sobreponerse. Mis manos estan frías, las sábanas también. Respiro siempre, pero anoche se me olvidó y me desperté asustada. Son demasiados abrazos sin dar, demasiada búsqueda inventada. Quedan pocos días y ayer recordé momentos muy tristes. Perdí el sueño y me quede tumbada, perdiendo energía. Finalmente me agoté y sucumbí a mis propios miedos. Se mirar al frente, se sonreir entre las lágrimas, se luchar. Pero de noche todos somos vulnerables. De noche todos estamos solos. De noche todos podemos rendirnos... hasta que suene el despertador.
La soledad de la noche a veces hace mucho daño :S mucho la he sufrido
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