Posiblemente nos engañemos de manera continua, sin conciencia, para no hacernos más daño. La realidad es una quimera, un invento humano para levantarse por la mañana. Tenemos la inevitable necesidad de llenarnos de razones, de satisfacernos, de enlazarnos. Intentamos dar un sentido a todo, encontrar las respuestas, unir los puntos. Pensamos que el mundo gira más despacio cuando no estamos, pero es mentira. Soñamos y esperamos desde que nacemos hasta que morimos, sin darnos cuenta de que lo más importante, apenas nos paramos a percibirlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario