
"Está como ausente, perdido entre los fantasmas que pueblan su imaginación mientras busca una respuesta a la pregunta que lo atormenta. [...] Luego se echa hacia atrás en el sillón, cierra los ojos y empieza a balncearse, cayendo pronto en uno de esos apáticos estados cercanos al trance en los que la mente se vacía de todo pensamiento, de toda emoción, de todo contacto con el yo profundo."
gracias por tus sabios consejos Juliette :)
ResponderEliminarestoy mucho más relajada desde que hablé contigo.
solete!