No sabes muy bien cómo pero cuando te quieres dar cuenta, el mundo avanza empujándote lentamente sin parar ni un solo segundo. Ahora parece que el tiempo tiene prisa y cada minuto pasa más rápido que el anterior. Las noches vuelan y los días, calculados al milímetro, se pierden entre comidas y trayectos.
Veo amanecer cinco de siete y anochecer no pierdo ninguno. Ahora entiendo mejor eso de la vida es corta. Tan corta que cuando te quieres dar cuenta te encuentras sabiendo responder a la sobrecogedora pregunta ¿Dónde te ves dentro de 10 años?
Me duelen los ojos, dolor de sueño o de pantalla, quizá de los dos. El pasado cada vez parece más un sueño lejano. La rutina y la distancia absorve todo de una manera increible. Apenas me quedan ya suspiros nostálgicos, ahora más bien son inspiraciones anímicas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario